Publicado el 15 de marzo de 2025
La mariquita de siete puntos (Coccinella septempunctata) es una de las especies más estudiadas dentro de la entomología aplicada. Su amplia distribución y su papel como depredador de pulgones la convierten en un modelo ideal para comprender los mecanismos genéticos que regulan la pigmentación de los élitros.
Investigaciones recientes han identificado que las variaciones en el número y tamaño de los puntos negros sobre el fondo rojo no son aleatorias. Factores como la temperatura durante la fase de pupa, la disponibilidad de alimento y la presión de depredadores influyen en la expresión de los genes pannier y wingless, responsables del patrón de melanización.
En poblaciones del norte de Europa, se ha observado una mayor frecuencia de individuos con élitros más oscuros, lo que sugiere una ventaja térmica en climas fríos al absorber más radiación solar.
El desarrollo desde huevo hasta adulto abarca aproximadamente de 3 a 4 semanas en condiciones óptimas. Las larvas, de aspecto similar a pequeños aligátores, son voraces depredadoras de pulgones desde su primer estadio. Durante la pupa, ocurren los cambios más drásticos en la pigmentación, momento en el cual se definen los patrones cromáticos definitivos.
Ejemplar adulto de Coccinella septempunctata en su hábitat natural.
Comprender la relación entre genética del color y eficiencia depredadora permite seleccionar cepas más efectivas para su uso en huertos ecológicos. Estudios de campo han demostrado que las variedades con mayor contraste cromático son más exitosas en la caza de pulgones del sotobosque.
Entomólogo especializado en Coccinélidos
Doctor en Biología Evolutiva por la Universidad de Alcalá. Con más de 15 años de experiencia en el estudio de la variación cromática y los patrones de puntos en los élitros de las mariquitas. Ha publicado diversos artículos sobre el control biológico de pulgones en huertos ecológicos y colabora con redes de naturalistas en toda la península.